Google +
Ahorra y mejora el rendimiento de tus equipos con una temperatura de consigna adecuada

La temperatura de consigna corresponde a la temperatura óptima de funcionamiento de nuestros equipos. Esta temperatura varía según al tipo de equipo que nos refiramos, por eso hoy vamos a contarte como ahorrar en tu calefacción y equipo de agua caliente sanitaria (ACS), utilizando la temperatura de consigna adecuada. En las instalaciones individuales podemos encontrar hasta 3 temperaturas de consigna, a continuación vamos a comentar cada una de ellas.

En primer lugar nos encontramos con la temperatura de calefacción, que hace referencia a la temperatura a la que queremos que trabaje la caldera si está en funcionamiento la calefacción. En este caso la temperatura puede variar, porque no todas las calderas ni instalaciones son iguales. En el caso de las calderas de condensación, la temperatura más adecuada para su funcionamiento suele ser entre los 50 y los 60ºC, pero en los días que hace más frío quizá habría que subirla hasta los 65 o 70ºC. En el caso de las calderas que no son de condensación, la temperatura tiene que ser superior.

La siguiente temperatura que encontramos es la del agua caliente sanitaria (ACS) de los grifos. En este caso la temperatura variará en función del sistema de producción de agua que tengamos en nuestra vivienda. En los sistemas de producción mixta instantánea es recomendable que la temperatura esté entre los 40 y los 50ºC. Estos sistemas son los que funcionan mediante calderas murales mixtas, que lo que hacen es producir agua caliente y calefacción. Si nuestro sistema de producción de agua es por acumulación, la temperatura óptima se situará entre los 55 y 60ºC. Estos sistemas son los que llevan incorporado un acumulador o un termo eléctrico.

La tercera temperatura que nos encontramos en nuestra vivienda es la temperatura ambiente. Esta corresponde a la temperatura que queremos tener en nuestra casa, y es la que debemos regular mediante un termostato o mediante válvulas termostatizables. Lo más recomendable es tener una temperatura de unos 20ºC por el día, y durante la noche no tener una temperatura mayor de 17ºC, claro que todo esto dependerá del clima donde vivamos, pues hay zonas que requerirán una temperatura mayor por ser más frías.

Si utilizamos la temperatura de consigna adecuada en nuestra instalación nos beneficiaremos de un gran ahorro energético, lo que se traduce en un gran ahorro en nuestras facturas eléctricas. Además estaremos alargando la vida de nuestros equipos, pues mejorará su funcionamiento.

Comentarios desactivados